DIA 14 (28 de Julio)-Llegada a Ekaterimburgo

Más tranquilos que la noche anterior, amanecimos en el día 14º de viaje. A las 8:00 de la mañana teníamos prevista la llegada a Ekaterimburgo, ya en tierras asiáticas. Esta noche habíamos cruzado los Urales y la línea ficticia (y no tan ficticia) que separa el continente Europeo del Asiático.

Lo de la hora en los trenes rusos es algo peculiar pues las horas de llegada y salida de los trenes corresponde con la hora en Moscú y no con la hora del lugar de llegada o salida del tren.  Por si no fuese poco lio estar en un país que no conoces con un idioma tan distinto al tuyo pues sumamos esto. Los horarios rusos de los trenes se rigen por la hora en Moscú, así que debes en todo momento saber las horas de desfase que llevas respecto a Moscú y calcular a que hora tienes que coger un tren o saber a que hora llegaras ya que en los billetes y en la estación todo se rige por dicho horario.

Llegada a EkaterimburgoEn este caso llegábamos a las 8:00 de la mañana, hora de Moscú. En Ekaterimburgo hay +2 horas de diferencia (o sea, dos horas más puesto que vamos yendo hacia el este) así que en realidad llegaríamos a las 10:00 de la mañana, hora de Ekaterimburgo. Se que puede parecer algo sencillo pero uno esta acostumbrado a ver la hora en un billete de tren e ir a la estación a la hora que pone así que despistarse es fácil.

Aun con los ojos pegados, hacia las 7:00 de la mañana pasaron a darnos a la comida solo a Raquel y a mi. Fue algo que nos sorprendió pues ya me dirás meterte la sopa y la carne o no recuerdo que fue lo que nos dieron a esas horas pero como no habíamos cenado pues nos lo comimos.

Finalmente llegamos y nos bajamos del tren. Estaba algo nublado pero no hacia nada de frio. Nuestro hotel estaba frente a la estación, el Mariins Park Hotel. Por fuera pintaba bien pero me esperaba cualquier cosa.

Nuestro hotel en Ekaterimburgo

La puerta de la estación era un hervidero de gente, buses, coches, furgonetas, taxis. Se nota que en Rusia el tren es algo muy importante y que forma parte de la vida de los rusos de manera intensa.

La entrada a la estacion de EkaterimburgoLogramos cruzar aquel lio de vechiculos y entramos al hotel. La decoración era pintoresca, todo decorado con motivos marineros (curioso para una ciudad que tiene el mar mas cercano a mas de 1,000 kilómetros de distancia).

Las recepcionistas iban vestidas a conjunto con el hall del hotel con uniforme marinero y un gorro que no les favorecía nada dando al sitio una imagen muy freak.

Hicimos el check-in y tras subir las maletas volvimos a bajar a hacer el dichoso registro de turista que tienes la obligación de hacer cada vez que vas a estar más de 1 noche en un lugar.

Dentro de nuestro hotel en Ektaerimburgo

La habitación aun no estaba lista así que esperamos en unos sofás que había en el pasillo.

Los ascensores eran terroríficos. A mi me dan algo de miedo los ascensores en general, desde pequeño tengo cierta fobia pero no por claustrofobia sino por el ascensor en si, no puedo verlos subir y bajaren los edificios antiguos en los que el ascensor esta al descubierto. Es raro.

El caso es que los ascensores daban miedo y no me gustaban nada.

Una vez terminó la chica, entramos a la habitación y bueno, era mejor de lo esperado; era amplia y hasta con televisor. El baño podía haber sido mejor pero estábamos contentos.

Habitacion del hotel Mariins park en Ekaterimburgo Habitacion del hotel Mariins park en Ekaterimburgo 2 Habitacion del hotel Mariins park en Ekaterimburgo 3

Nos duchamos y arreglamos y salimos a conocer las calles de Ekaterimburgo. Pedimos un plano en recepción y echamos a andar que es lo nuestro.

De primeras te das cuenta de que no varía el asunto de la planificación urbanística: calles enormes, avenidas amplias y majestuosos edificios.

Avenida en Ekaterimburgo

La ciudad era sencilla y fácil de recorrer. Empezamos a ver cosas que teníamos apuntadas y a recorrer el centro de la ciudad que ciertamente es bastante bonito.

Edificios clasicos en Ekaterimburgo En Ekaterimburgo

Tras un paseo, empezamos a buscar algún sitio para comer y planificar un poco lo que íbamos a ver y así organizarnos para maximizar el tiempo disponible. Casualmente fuimos a parar a la zona comercial  y de reunión de la gente, una enorme avenida peatonal llena de tiendas y sitios para comer.

zona comercial en Ekaterimburgo

Finalmente nos decantamos por un sitio de esos de patatas rellenas que tanto le gustaban a Raquel y aunque comimos muy barato la verdad es que no comimos mucho.

Bonito edificio clasico de EkaterimburgoTras esto empezamos a recorrer las calles de la ciudad. El centro no era de edificios gigantescos sino mas bien estaba lleno de edificios de época. Como no, también encontrábamos esculturas y monumentos referentes a Lenin y la unión soviética por todos lados. También habían muchos edificios de estilo soviético en los que predominaba la funcionalidad sobre la estética , cuadrados grises y feos pero también típicos rusos, como por ejemplo el edificio de correos que esta en el centro de Ekaterimburgo.

Edificio de correos en Ekaterimburgo

 

Al lado hay un lago enorme en el que se esta muy agusto y en el que se pueden sacar unas fantásticas fotos. He visto algunas del lago en invierno y bueno, todo congelado pero en verano es un sitio guay donde te puedes alquilar una barca (por lo visto) y darte una vuelta.

Lago en el centro de EKaterimburgo Lago en el centro de EKaterimburgo 2

Buscamos comprar postales pero no encontrábamos en ningún sitio.

Ekaterimburgo es un lugar muy importante en la historia rusa y es que es el sitio donde asesinaron a la familia del ultimo zar, los Romanov. Se supone que los asesinaron en la casa Ipatiev, casa donde residían recluidos después de la revolución bolchevique. Ya en 1977 se derribo dicha casa y en su lugar se construyo la “Iglesia sobre la sangre” que se encuentra de camino entre la estación y el centro. No entramos ni hicimos el amago porque nos olíamos que de pantalón corto y en tirantes no nos iban a dejar entrar como nos ocurrió en Moscú.

Iglesia sobre la sangre derramada Iglesia sobre la sangre derramada 2

Se dice también que hay otro lugar donde se deshicieron de los cuerpos quemándolos y rociándolos con acido en las afueras en unas cabañas en el bosque. Es un lugar que se puede visitar pero no tenia el suficiente interés para nosotros como para ir hasta allí aunque hemos leído de gente que ha ido que la visita es interesante y que el lugar es escalofriante aunque a mi modo de ver no deja de ser un sitio morboso.

Canal al algo de Ekaterimburgo

Tras esto fuimos a ver un poco de la vida rusa en Ekaterimburgo y nos acercamos a la calle comercial a ver un par de grandes almacenes que allí había para olisquear un poco y hacer uso del servicio publico (los centros comerciales, McDonald’s y demás lugares del estilo son un gran recurso para ir al servicio cuando estas de viaje y tu hotel esta lejos de ese lugar)

Edificio comunista en Ekaterimburgo Detalle fachada edificio comunista en Ekaterimburgo

Andamos un rato hasta toparnos con una cafetería de esas que nos gustaban  nosotros así que no lo dudamos y entramos a tomar algo fresco y descansar.

Nuestra cafeteria favorita en Rusia

frappes y cafes helados varios en RusiaPara nuestra sorpresa, la joven camarera que nos atendió era la cosa mas simpática del mundo, súper atenta y sonriente y tratando de agradar constantemente. La verdad es que nos cambió totalmente la imagen que teníamos de los rusos y quien sabe, lo mismo allí esta chica es una marginada social, pero tenia simpatía para regalar.

Tras esto fuimos a buscar la oficina de turismo pero ya estaba cerrada así que emprendimos el camino de vuelta al hotel. Nos topamos con un supermercado y entramos a chafardera y es que entrar a un supermercado en un país desconocido es toda una experiencia y se aprende mucho del lugar donde estas. Es algo que a mi me fascina y al final siempre acabas encontrando cosas sorprendentes y probando alguna que otra cosa que nunca antes habías probado, a veces ni sabes que es y eso es el verdadero sabor de viajar, comer cosas desconocidas y que nunca antes habías probado.

Tranvia en EkaterimburgoDesde Rusia con amor

Compramos algo para cenar y nos acercamos a la estación de tren a comprobar el horario de nuestro tren pero no salía en lo paneles de información y nos quedamos mosqueados.

La estacion desde nuestra habitacion en EkaterimburgoDesde la ventana de nuestra habitación se veía un gran panel de información de trenes que estaba afuera en la fachada con las llegadas y salidas de los trenes y aunque estaba muy lejos para verlo a simple vista, con el zoom de la cámara de fotos podíamos leerlo  pero el tren no apareció.

Nos dimos una ducha y nos dispusimos a descansar en las cómodas y blanditas camas del hotel. Estábamos reventados tras dos noches incomodas en el tren en camastros duros y con pocas horas de sueño así que teníamos que recuperar fuerzas.

Escultura graciosa en Ekaterimburgo

Antes de nada, bajamos a preguntar sobre como ir a visitar la frontera Europa-Asia que hay a las afueras de Ekaterimburgo y es que habíamos leído que existe un lugar donde se sitúa la frontera de ambos continentes y que coincide con el lugar exacto donde se encontraban las dos placas tectónicas y habían construido ahí un monumento conmemorativo donde te podías hacer la típica foto garrula de un pie en Europa y otro en Asia. Nos dijeron que podíamos ir en taxi y que podía costar unos 100 rublos (unos 12,50 euros)que dependía del taxímetro. La chica llamo a la empresa de taxis para informarse.

Nosotros en Ekaterimburgo

Tras esto, a descansar. Vimos un poco la tele rusa en la que echaban los típicos videos esos malos de bromas en los que a alguna chica se le cae el sostén o se queda en ropa interior intencionadamente delante de hombres que fingen claramente estar sorprendidos por la situación y también videos de gatos que no se querían mojar y los clásicos de ostiones de gente por cualquier motivo. Son malísimos pero ya no recuerdo mucho más porque me dormí enseguida.

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