DIA 19 (2 de Agosto)-Lago Baikal e Irkutsk

Me he levantado con el sonido de los huéspedes de la habitación de al lado. Parecía que estuvieran susurrándome al oído. Hemos preparado las cosas y hecho el check out a las 11:00.

Puerta casa del baikal

Esta mañana queríamos ir al sitio ese en la montaña con buenas vistas al lago que el día anterior no habíamos podido visitar así que hemos dejado las mochilas en el hostal y nos hemos encaminado hacia allí.

De nuevo hemos ido a la oficina de turismo y hoy nos han explicado como llegar bien. En un pequeño bus hemos ido hasta la carretera de entrada al lago a un lugar llamado “Baikal hotel” y en el que hay un hotel llamado de esta manera y un museo del lago Baikal que no hemos visitado.

Carretera a Irkutsk

El sitio en cuestión es una montaña a la que hay que subir y a partir de cierto tramo hay un telesilla que funciona en verano también ya que la gente suele ir por ser un buen sitio para hacer fotografías.

En el lago baikal

Hotel BaikalHemos empezado a subir la montaña andando pero no sabíamos por donde ir pues no había indicaciones. De repente hemos ido a parar a lo que parecía un hotel. En las cercanías había un par de hombres de mediana edad a los que hemos preguntado por el camino para subir. Uno de ellos nos hacia señas para que lo siguiésemos y así hemos hecho. El hombre se ha metido en mitad de los árboles y campo a través nos ha guiado hasta la misma puerta del telesilla, un ejemplo de generosidad y amabilidad que tira por tierra esa imagen de antipáticos que mucha gente tiene de los rusos.

Telesilla en el lago Baikal

Allí no había prácticamente nadie y dudamos de que aquello tan siquiera estuviese funcionando. Al acercarnos  a unas taquillas hemos visto que había un vendedor así que hemos comprado los tickets.

En el telesilla del lago BaikaEra la primera vez que subía en un telesilla, nunca he ido a una estación de esquí y en ninguno de mis otros viajes jamás tuve la oportunidad de subir en telesilla a ningún sitio.

Éramos los únicos usando el telesilla. Las vistas eran fantásticas, sobrevolando un prado verde rodeados de arboles, era un sitio muy bonito.

Una vez arriba, había que andar un poco hacia una zona donde se divisaba el lago, una especie de mirador.

Al llegar había una pareja de jóvenes extranjeros (franceses creemos que eran) y un matrimonio. La pareja estaba sentada en un lugar donde era prácticamente el único sitio dese donde sacar una buena foto y si intentabas sacar la foto desde otro sitio, salían ellos en todas.

El matrimonio revoloteaban por ahí intentado sacar alguna foto y nosotros nos pusimos esperar a ver si la pareja se levantaba pues estaban ahí apoltronados sin inmutase. Yo me acerqué a ellos  para ver si se daban cuenta de que estaban tapando la foto aparte de no dejar que otra gente se hiciese fotos ahí pues no había lugar para más. A ellos les daba absolutamente igual, demostrando un total egoísmo y desprecio por los demás.

EL lago baikal desde la montañaYo no quería parecer un ansioso así que hemos decidido esperar unos minutos antes de decirles algo pero no se levantaban, teníamos la impresión de que tenían pensado pasar ahí el resto de sus días. Mientras tanto, seguía llegando gente a ese lugar pero ellos no se inmutaban. Unos rusos han llegado, han esperado dos minutos y han empezado a hacerse fotos y de repente una mujer se ha dirigido a ellos en ruso y ha empezado a decirles no se que pero era claro que les estaba diciendo que si se podían quitar porque ella quería hacerse una foto y no quería que ellos salieran en ella, evidentemente.

El lago baikal desde arriba

Ellos han intentado decirle que no se iban a mover, se han  resistido pero la rusa les ha dicho no se que en ruso y el resto de rusos han empezado a reírse y ellos se han levantado y avergonzados se han ido. Eran unos garrulos desconsiderados, de verdad, daban asco, la gente tan desconsiderada no debería salir de su casa.

Bajando del telesilla en el baikal

Gracias al desparpajo ruso todos hemos podido hacernos un montón de fotos guardando un respetuoso turno y sin recrearnos pues habíamos ya varias personas ahí, vamos, como la gente normal y civilizada.

No había mucho más que hacer ahí así qué hemos vuelto a bajar en el telesilla y de ahí a la parada de autobús que nos ha llevado al pueblo.

Hemos cogido las mochilas y nos hemos ido hacia la parada de las minivans que te llevan a Irkutsk pues nuestra visita en Lytsvianka ya no daba para mucho mas.

Raquel y la fauna autoctona en el baikal

El viaje de vuelta ha sido igual de caótico y peligroso que el de ida , hacia un día igualmente precioso y el chofer debía de haberse sacado el carnet en el mismo sitio que el chofer del día anterior, era temerario a niveles de campeonato.

Nuestro siguiente reto era llegar al hotel de Irkutsk. No sabíamos muy bien donde nos iba  dejar el autobús ni conocíamos Irkutsk ni nada de nada. Yo más o menos había mirado donde estaba el hotel y teníamos al dirección pero siempre es una incógnita.

Finalmente llegamos y el autobús nos dejó en mitad de un caos total de gente y coches en una zona que parecía de mercado. Yo no sabía dónde estaba el hotel pero sabia que no estaba lejos de donde estábamos.

Caos de trafico en IrkutskEmpezamos a andar hacia donde a mi me parecía que estaba el hotel, cargados con las mochilas y entre un montón de gente. Y de repente hemos visto una movida muy rara. La gente se agolpaba en un lugar, muchos chillando señalando y hemos visto unos tíos que parecían militares, con una gorras militares tipo boina azules y con camisetas como de marineros corrían y empezaban a subirse encima de los tejados de lo que parecían los puestos de un mercado.

Corrían y golpeaban las persianas y chillaban, parecía que perseguían a alguien. La gente empezaba a huir y a correr en dirección opuesta a donde nosotros íbamos. De repente paramos y decidimos cambiar de dirección, temía estar en mitad de alguna movida que ocasionase un tiroteo y vete tu a saber que narices estaba pasando, pero es de esas situaciones en las que no quieres verte en mitad de todo.

Mucha gente parecía esconderse incluso y nosotros desentonábamos totalmente ahí. Un hombre nos ha empezado a preguntar no se qué en mitad del caos, parecía no importarle nada y yo estaba totalmente confundido y también un poco preocupado por Raquel pues también estaría asustada.

Edificio en Irkutsk

Total, que hemos empezado a caminar en dirección contraria para huir de la situación, correr no podíamos así que andábamos bajo la mirada de la gente que allí había, un poco surrealista.

Al doblar la esquina en lo que parecía al puerta del mercado había un ambulancia y policía así que la confusión era total.

Después analizando la situación lo que imaginamos es que habría pasado algo relacionado con algún robo, imaginamos que buscaban a algún ladrón o que habrían agredido a alguien y lo buscaban, no se, no me pare a preguntar, claro.

Calle de Irkutsk

La situación daba mucho miedo pues pisar casi por primera vez un sitio y que te pase algo así, no deja muy buena impronta y esa es la impresión tristemente que me quedó de Irkutsk, pues ya luego ibas un poco con recelo por ahí.

Hemos seguido por otro lado del mercado y Raquel ha entrado a preguntar en una tiendita con el nombre del hotel en la mano. Nos han indicado más o menos y de repente hemos llegado al hotel, que efectivamente estaba a un par de calles aunque no en la dirección que yo creía así que posiblemente aquel suceso nos evito una larga caminata hacia ningún lado.

El hotel se llama Hotel Delta y ya de primeras, era el mejor hotel que habíamos tenido en todo el viaje. Íbamos a estar 2 noches ahí. Hemos hecho el Chekck in y subido a la habitación, que estaba mejor que bien, muy bien. Hemos dejado las cosas, nos hemos aseado y hemos salido a ver la ciudad.

Hotel Delta, Irkutsk Habitacion hotel Delta, Irkutsk

Había mucha gente en la calle, parecía día de mercado. La sensación era un poco incomoda supongo que por lo que había pasado antes y sentía un poco de inseguridad. Tras atravesar el mercado callejero salimos a una calle toda colorida, no parecía Rusia, parecía que ahí se había perdido el orden que inunda toda la parte occidental del país.

Irkutsk centroRecorrimos un poco todo el centro y sus calles adyacentes, paramos a comer en un sitio de comida rápida a lo ruso pues no teníamos ganas de calentarnos la cabeza y después fuimos a un supermercado a comprar unas cosas y la verdad es que el supermercado estaba muy bien.

Tras perrear un poco volvimos al hotel a descansar. La ducha que me di al llegar fue la mejor de todo el viaje, la disfruté.Después bajamos a ver internet y mandar unos emails.

Mural en IrkutskTambién pregunté en recepción acerca de cómo ir a la estación de tren al día siguiente por la mañana temprano pues íbamos a hacer la excursión en tren Circumbaikal  y el tren salía desde la estación de Irkutsk. El Circumbaikal es un recorrido turístico en tren por la vía que recorre parte del lateral occidental del lago Baikal y que era parte de la antigua ruta del transiberiano. Habíamos reservado los billetes a través de una agencia de internet desde España.

Otra persona preguntaba por lo mismo justo a la vez que yo así que acordamos ir en taxi todos a la vez pues íbamos a lo mismo, ellas eran dos mujeres y nosotros también éramos dos así que pagaríamos a medias y nos olvidábamos de autobuses que nadie nos aseguraba a que hora pasarían.

Cartel en Irkutsk

Para terminar hice una colada, o sea, que me lave ropa en la ducha y la puse a secar, y es que en los viajes tan largos tienes que lavarte tu ropa según se va ensuciando.

La cama me esperaba, era muy cómoda y no tardé mucho en caer rendido pues había sido un día largo y lleno de sensaciones.

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