PREPARATIVOS

El transiberiano siempre me llamó la atención, puede que debido a mi afición por los trenes, siempre quise viajar en el transiberiano pero realmente no fue hasta hace bien poco cuando realmente me documente y supe lo que en realidad es, pues como casi todo el mundo, en mi juventud pensaba que era un tren tipo Orient Express. Tenia claro que atravesaba Siberia, obviamente, pero siempre me pareció un viaje muy lejano y complicado de hacer.

Desde hace unos años tengo costumbre de realizar medianos/grandes viajes, aunque no son muchos, algunos he hecho y cuando digo grandes me refiero a destinos lejanos y de larga duración. Siempre me ha gustado viajar, ir de aquí para allá pero realmente la oportunidad de realizar este tipo de viajes no se me dió hasta hace relativamente pocos años.

ciudad prohibida pekin-transmongoliano

Después de estar un par de años viajando en vacaciones por países europeos este año decidimos que íbamos a hacer algo mas grande y todo nos llevaba a Asia e, irremediablemente, el Transmongoliano nos vino a la cabeza así que nos pusimos a madurar la idea poco a poco buscando información por Internet y mirando algún que otro documental sobre el trayecto y los países implicados.

La verdad es que no tienes sensación de irte de viaje hasta que compras al menos un billete, que normalmente, no tienen vuelta atrás. En esta ocasión no iba a ser diferente y tras mirar mil opciones y trayectos finamente a falta de un par de meses compramos el billete de avión de ida a San Petersburgo. Ese día supimos que nos íbamos de viaje aunque no teníamos muy claro ni cuando íbamos a volver ni desde donde. Pensamos en empezar el viaje desde China e ir volviendo, pensamos en empezar directamente desde Moscu y pensamos en los días que necesitaríamos para cada destino aparte de mirar cuales eran las cosas que mas nos interesaba visitar, comprobar horarios de visita así como las maneras para llegar a los destinos puesto que había algunos a las afueras de las ciudades. Son muchas las cosas a mirar si lo que quieres es no perderte nada.

Descartamos la opción de ir directamente a China y volver porque a mi se me antojó como un gran retorno y como todos los viajes de vuelta, algo deprimente; me gusta la sensación de avanzar, de dejar atrás lo conocido y adentrarme en la espesa jungla, alejándome…es la verdadera sensación de viajar. Ir a un punto directamente y volver lo veo menos emocionante. En este caso el viaje pedía ir hacia el este ya que la disposición de los países y sus culturas así lo piden : Primero Rusia, mas cercana y familiar a nosotros, después Mongolia, naturaleza salvaje, cultura a medio camino entre Rusia y China y finalmente China, cultura radicalmente distinta a la nuestra, de los sitios mas lejanos a los que se puede ir en el continente Asiático. Así que una vez decidido esto fue cuando tuvimos claro desde donde y mas o menos hasta donde aunque no sabíamos bien cuanta China íbamos a ver.

Una vez que ya sabíamos el día que nos íbamos a ir, el siguiente paso fue empezar a planificar la compra de billetes de tren y a la misma vez el alojamiento. Calculamos los días que necesitaríamos en cada ciudad, paso a paso y no fueron pocas las modificaciones respecto a la idea original que tuvimos que hacer para acoplar el planing a los billetes de tren y es que, fuimos comprando los billetes a las horas que mas nos convenían sin mirar comodidad ni popularidad (hay ciertos trenes que son mas populares entre los turistas). Esto provoco que encontrásemos pocos tusitas en los trenes y por lo tanto tuviésemos una experiencia mas alejada de lo meramente turístico.

estacion de tren de pekin-transmongoliano

Comprar los billetes de tren es lo mas difícil de organizar y conseguir si los quieres comprar al menor precio posible y es que sacar billetes de tren en Rusia puede ser algo caótico. Existen agencias que operan por Internet que se encargan de vender los billetes e incluso permiten que realices reservas con anterioridad a la salida a venta pero engordan el precio de los billetes y puedes llegar a pagar mas del doble de su verdadero valor. Los billetes rusos no salen a la venta hasta 45 días antes de la fecha de viaje y esto hace que mucha gente este esperando a ese día para efectuar la compra y en según que trayectos la demanda suele superar a la oferta. También hay que tener en cuenta que ciertos tipos de asientos se agotan antes que otros y a veces nos tendremos que ver obligados a comprar billetes en una clase superior o inferior a la deseada, cosa que puede trastocar tu planificación económica o tu experiencia del viaje si es que deseas viajar con comodidades. Nosotros lo que hicimos fue comprar los billetes a través de la página de ferrocarriles rusos. Hasta ahí todo bien, ¿no? Pues no. La pagina de trenes rusos (http://rzd.ru) a pesar de estar traducida al ingles no tiene la opción de venta de billetes en este idioma y solo se puede hacer en ruso. Menuda movida, porque ruso no sabíamos y no es como el ingles que mas o menos intuyes, aquí intuyes mas bien poco pero a grandes problemas, grandes soluciones; “antes que nosotros hubieron otros” como decía Bunbury en una canción y hay por ahí alguna que otra pagina que explica como sacar los billetes, te van indicando los pasos a seguir y tu lentamente pues vas haciéndolos pero lo cierto es que la pagina ha cambiado un poco respecto a las instrucciones que encontramos y tuvimos que tirar de traductor para ir acertando. Nos costo un poco pero tampoco vamos a hacer un drama, conseguimos los billetes al menor precio posible y de paso aprendimos algo de ruso, ¿que mas se puede pedir?.

billete de tren ruso-transmongoliano

Foto procedente de www.microsiervos.com

Mientras esperábamos a que fuesen saliendo los billetes a la venta empezamos a tramitar los visados y la verdad es que fue muy justo de tiempo y nos salió bién porque me encargue de llevar y traer los pasaportes personalmente lo que nos ahorró tiempos de espera pero el mes escaso que dejamos para la tramitación se hace insuficiente, recomiendo empezar los tramites al menos con un par de meses de antelación para no ir con prisas y así preveer contratiempos como pueden ser perdidas de papeles en los consulados, horarios y mil cosas que pueden ocurrir.

El tramite de visados es lo más pesado además de costoso y hay que tener claras las fechas de entrada y salida de los países.

A estas alturas ya teníamos claro que íbamos a volver desde Shangai a través de Qatar Airways, lo que al final fue un aciertazo porque la verdad es que la diferencia de esta compañía con otras es enorme y nos termino saliendo por el mismo precio o incluso menos que con otras compañías.

Hay que decir que lo mas popular es volver desde Shangai , Pekín o incluso desde Hong Kong y es que es desde estas ciudades desde donde mas oferta de vuelos encontramos. Si alguien va y quiere volver desde Pekín os comento que existe una compañía llamada Aeroflot Rusian a la que vimos ofertar un billete desde Pekín hasta Barcelona haciendo escala en Moscu por apenas 350 euros, toda una ganga. Suele ser la opción mas popular y según dice la gente, no se viaja mal. A nosotros no nos dió buena espina en un principio pero luego pensamos que tampoco había que ser paranoico y que el avión vuela todos los días y no oigo por televisión que se caigan a menudo, pero al volver desde Shangai ya no nos convenía por precio y horario; había que volver a Pekín y esto encarecía el billete.

Nuestro gran condicionante para volver del viaje era el trabajo de Raquel, teníamos que estar en casa como muy tarde el Lunes 5 de Septiembre a las 6 de la mañana, hora en la que Raquel se levanta para ir a trabajar y con esa premisa fue con la que buscamos el billete. Encontramos el billete perfecto con Qatar Airways, salíamos desde Shangai a las 00:30 de la noche del ya Domingo, y teníamos que ir en un vuelo de 8 horas hasta Doha, la capital de Qatar y después estar ahí 3 horas de escala para coger otro avión desde Doha hasta Barcelona. En total unas 16 horas de avión más 3 de espera más otro par de horas de espera en Barcelona y luego 3 horas más de tren hasta Valencia. Llegaríamos a Valencia hacia las 7 de la tarde del Domingo así que íbamos apurando ya no los días sino apurando las horas. Habrá quien empiece a hacer cálculos y que diga que es imposible lo que digo porque le faltan horas…hay que tener en cuenta que al volver hacia el este atravesamos 6 franjas horarias, por lo tanto ganamos 6 horas al día (que previamente se las habíamos perdido al viajar hacia el este, claro) lo que quiere decir que teníamos 6 horas más ese domingo…es curioso lo de las franjas horarias.

QatarAirways-transmongoliano

El trabajo de Raquel como decía, fue el gran condicionante y es que dependíamos de los días de vacaciones de Raquel para hacer el viaje. A la ida salimos desde Valencia el mismo día que Raquel comenzaba las vacaciones, salio de trabajar y unas horas después salíamos hacia Barcelona, apurando como campeones. Para la vuelta tuvimos suerte, unas reformas en el centro de trabajo le otorgaron como 15 días mas de vacaciones ya que no podría asistir a trabajar a lo que sumamos los 30 días que tenia por naturaleza, mas un par de días que se cogio de asuntos propios más un par de días más que pidió pues al final se nos quedaba un poco cojo el viaje: nos hubiera tocado volver para estar aquí un Jueves y eso nos rompía el fin de semana y yo lo veía como perder mas de 5 días de viaje así que tras consultarlo, le dieron esos dos días más que nos otorgó, prácticamente, una semana mas de viaje. Ahora si !!!

También fue complicado conseguir los billetes de tren chinos y fue algo que arrastramos hasta llegar a destino ya que allí tuvimos que hacer algún tramite que luego contare pero es casi imposible comprarlos directamente desde España y digo casi porque en el fondo no se si existe una pequeña posibilidad pero creo que no.

Finalmente tras ir y venir de valencia a Barcelona durante 4 semanas seguidas, llegó la semana del viaje. Un par de días antes ya tenia más o menos claro que me iba a llevar; en este viaje primaba llevar poca cosa desde aquí pues íbamos con mochilas y no queríamos ir cargados como burros, además, sabíamos que íbamos a comprar recuerdos y demás cosas y que necesitaríamos espacio en las mochilas así que cogi lo indispensable: unas camisetas, un par de pantalones cortos, unos largos, zapatillas, chanclas, 5 pares de calcetines y otros tantos de calzoncillos, una chaqueta fina tipo chándal y un par de camisetas de manga larga. Es un viaje largo y se hace necesario ir lavando tu ropa así que con eso me bastaría. En otros viajes he pecado de llevar demasiadas cosas pero me lo podía permitir por la comodidad del viaje en si pero en esta ocasión tocaba llenar la mochila con cabeza.

Durante varias semanas previas al viaje estuvimos mirando y leyendo foros de gente que había hecho el mismo viaje y foros con información sobre los países y sus ciudades así que nos hicimos un gran dossier que mas adelante pondré a vuestra disposición, con información de todo tipo para no perder detalle y ahorrar tiempo y esfuerzos. La verdad es que Raquel leyó cientos de paginas de foros y eso al final fue determinante para aprovechar el tiempo todo lo que pudimos.

Así que la ultima semana antes del viaje fuí a Barcelona por última vez a recoger el pasaporte Chino que fuè el último que tramitamos: Primero tramitamos el visado Ruso, que nos tardó unas 2 semanas, luego el visado Mongol que tardó una semana y el visado Chino que tardó algo más de 1 semana.

La tramitación de los visados fue un pequeño adelanto al viaje y es que es curioso lo que se parecen los consulados a los países que representan y me explico:

  • El sitio donde se tramitan los pasaportes rusos es un sitio frío, la gente que allí trabaja es seria y todo tiene un ambiente muy ordenado y rígido aunque no eran antipáticos como mucha gente dice o cree.

 

  • El consulado de Mongolia es el mejor, mi favorito. Esta en la calle Rocafort en Barcelona y es un bajo en un patio interior, no ves nada fuera que te diga que ahí hay un consulado. Según entras por el portal al patio ves la bandera de Mongolia y un cartel de una agencia de viajes. Entonces entras en el pequeño habitáculo y tienes dos mesas en un espacio que no debe tener mas de 15 metros cuadrados (y ya es mucho); una mesa es para la agencia de viajes y la otra es el consulado; las paredes están decoradas con banderas y pósters y cosas relacionadas con Mongolia y el ambiente es distendido, un poco rollo jaima árabe, salvando las diferencias claro, pero era un lugar desenfadado. Allí hay un par de amables chicos que te indican lo que tienes que llevar y que te recogen la documentación que luego envían a algún lugar, imagino que alguna oficina consular en Madrid o donde sea que será donde realmente hacen los trámites. La verdad es que mola el consulado de Mongolia en Barcelona.

 

  • El consulado Chino es una pequeña China. Cientos de personas esperando, haciendo cola en la calle y 2 filas que según avanza se convierten en 3 o 4, una para recoger visados y otra para entregar. Se puede decir que la cola va rápida para el caos que hay allí pero no esperaras menos de 1 hora en horario cercano al verano. Esta lleno de chinos que rellenan de cualquier manera los formularios de solicitud de a saber que y una tónica que se repetirá en china, están constantemente tratando de colarse, les da igual que tu estés ahí, ellos se ponen delante tuya y ya esta o directamente tratan de entrar. Muchos de ellos llevan bebés y es que personas embarazadas o con bebés tienen prioridad así que imagínate, será por niños chinos…yo creo que incluso cogen prestados a sus sobrinos o hijos de vecinos o amistades para ahorrar colas. Es curioso. Si les llamas la atención es bastante probable que retrocedan y se pongan si no a la cola, un poco mas atrás de ti, sobre todo en China donde son mas respetuosos que aquí. Luego una vez entras (es un pequeño chalet en la avenida del tibidabo de Barcelona) el caos dentro es monumental; cientos de ellos rellenan de pie en mesas los formularios, los niños corren por todos lados, el barullo es de campeonato y volvemos a encontrar otras 3 o 4 colas. El de seguridad va dejando entrar a la gente según se van vaciando las colas porque dentro el espacio también es reducido y la gente que allí acude supera con creces el aforo. Los de seguridad son también unos personajes, la verdad. Das tu pasaporte cuando llegas a la ventanilla y allí descubres miles de pasaportes que tienen metidos en cajas y lo primero que piensas es que te lo van a perder pero es increíble la capacidad de organización y trabajo que tiene esta gente porque por los visto no suelen perder ninguno. Te dan un resguardo con un numero de cuenta para que ingreses el dinero del visado (unos 30 euros en el BBVA) y una fecha para recoger el pasaporte con su respectivo visado.

Y como decía, allí que fui; recogí los pasaportes y tras visitar a un par de amigos me volví a Valencia. Ya no volvería a Barcelona hasta una semana después ya para coger el vuelo a San Petersburgo.

Solo nos quedaba ultimar el envío de dinero a una agencia que nos tramitó un billete de tren y sacar el billete de vuelta de Barcelona a Valencia, el cual finalmente reservamos para las 4 de la tarde del Domingo 5 de Septiembre.

Como antes escribí, no estaba nervioso ni tenía la sensación de que iba a viajar pero por dentro mi cuerpo y mi mente se preparaban para un nuevo viaje. La noche antes al viaje apuré las horas buscando información sobre China, ya que nos falto un poco más de tiempo. Ya no había marcha atrás, al día siguiente nos íbamos. Me fuí a dormir como siempre y ciertamente, no dormí nada mal.